Translate
miércoles, 7 de agosto de 2013
miércoles, 19 de junio de 2013
Navegantes
-->
Con un perfil
siempre muy similar, parejas de una edad entre los 50 y los 70 años, que viven
en sus barcos navegando por el mundo y descubriendo esos rincones especiales
que les proporcionan grandes momentos de placer, de un nivel socio-económico
medio alto, y siempre atentos a una buena conversación con los vecinos que les
toquen en ese momento. En este viaje he conocido gente de la nacionalidad mas
diversa; brasileños, canadienses, británicos, norteamericanos, holandeses,
italianos, etc, y debo decir que ha sido para mi un gran placer compartir
momentos y conversaciones con cada uno de ellos por breves o extensas que hayan
sido.
Cuando tienes la
suerte de hacer viajar a algún lugar lejano, tienes la ocasión de conocer a
personas muy diferentes con las que habitualmente te relaciones. Con ocasión de
mi último viaje a Colombia y la isla de Aruba, le he prestado especial atención
las personas que viven en sus barcos viajando por el mundo.
Con un perfil
siempre muy similar, parejas de una edad entre los 50 y los 70 años, que viven
en sus barcos navegando por el mundo y descubriendo esos rincones especiales
que les proporcionan grandes momentos de placer, de un nivel socio-económico
medio alto, y siempre atentos a una buena conversación con los vecinos que les
toquen en ese momento. En este viaje he conocido gente de la nacionalidad mas
diversa; brasileños, canadienses, británicos, norteamericanos, holandeses,
italianos, etc, y debo decir que ha sido para mi un gran placer compartir
momentos y conversaciones con cada uno de ellos por breves o extensas que hayan
sido.
Si algo en común
tienen es su buena educación, y su apetencia por conocer y compartir con otros
navegantes, buenas conversaciones, experiencias, ayudas, colaboraciones, de
todo. Siempre los veo con una sonrisa en la boca y un “hola” o “buenos días”
muy agradables. Son de una ayuda extraordinaria para saber por donde te mueves.
Muchas veces ellos vienen de hacia donde tú vas, y con sumo placer te proporcionan
aquellas pequeñas referencias que te hacen que tu navegación sea más fácil,
cómoda y segura. Están por todos lados, siempre ahí, atentos a prestarte una
ayuda, a charlar y enriquecerte compartiendo sus conocimientos.
Sus barcos siempre
están bien preparados y equipados, pequeños o grandes, nuevos o viejos, eso
carece de importancia porque solo son una extensión del alma de los navegantes
que los habitan y reflejan totalmente la personalidad de sus patrones.
Es el espíritu del
navegante lo que comparten contigo, y despiertan en mi una sana envidia, de
viajar algún día tal y como lo hacen ellos, descubriendo el mundo desde una perspectiva
inimaginable desde la rutina de la vida sedentaria en tierra, y de poder ayudar
a otros siguiendo su ejemplo, con la generosidad que da el saber afrontar la
soledad en el mar. El hoy por ti, y mañana por mi.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)